Como cada año en esta época, el Ayuntamiento de Barcelona aprovecha la relativa calma por la que atraviesa la ciudad para proceder a la renovación y el asfaltado de las principales calles. Este año le ha tocado al tramo central de la Gran Via, comprendido entre la plaza de Espanya y la de Cerdà. Ayer, desde las siete de la mañana hasta media tarde, los equipos municipales, provistos de máquinas y camiones, procedieron a quitar el asfalto antiguo y colocar el nuevo -sonorreductor-. Al final de la tarde los coches ya pudieron estrenar la nueva superficie.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de agosto de 2004