El consejero de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón, se mostró ayer convencido del éxito de la iniciativa legislativa popular que ha impulsado la Generalitat para reunir las 500.000 firmas necesarias que permitan debatir en el Congreso la derogación del trasvase y las alternativas para solucionar el déficit hídrico en la Comunidad Valenciana. En declaraciones a Efe, el consejero fundamentó su entusiasmo al respecto en que "la gente quiere organizarse para defender sus intereses". "En las zonas que tienen problemas -con la falta de agua y la incertidumbre derivada en sectores como el agrícola y el turístico-, la gente se moviliza", aseguró. García Antón consideró que la derogación del trasvase del Ebro previsto en el Plan Hidrológico Nacional "hace que la gente se sienta defraudada por el Gobierno catalán y por el PSOE". El consejero reiteró que la Generalitat está haciendo "todo lo que puede" desde el punto de vista jurídico, político y social para enfrentarse a esta decisión "unilateral".
"Estamos convencidos" -afirmó- "de que el precio del agua trasvasada es mucho más económico que la desalinización. Nosotros garantizamos a los regantes un precio mucho menor que el que tendrían que pagar por el agua desalinizada; las aguas para el regadío les saldrían prácticamente gratis".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de agosto de 2004