Doscientos agentes de la Policía Foral navarra se manifestaron ayer en Pamplona ante la sede del Gobierno regional y pidieron la dimisión del consejero de Interior, Javier Caballero. Los agentes le acusan de querer imponer un decreto de condiciones laborales que introduce una fuerte flexibilidad y disponibilidad "a cambio de nada", según los representantes sindicales del cuerpo. El Ejecutivo replica que los policías sólo persiguen mejoras salariales por valor de 7,9 millones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2004