Más de medio millón de inmigrantes podrán beneficiarse de los planes del Gobierno para regularizar a quienes acrediten una "relación laboral fehaciente". Ésta es la estimación de los sindicatos UGT y CC OO, que fijan una horquilla de entre 500.000 y 800.000 los posibles afectados. Las centrales insisten en que el proceso debe basarse en acuerdos entre "empleadores y empleados". El líder del PP, Mariano Rajoy, alertó de que la medida provocará "un efecto llamada de considerables proporciones".
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2004