Las organizaciones agrarias y las empresas elaboradoras de vino de la Denominación de Origen Penedès continúan sin ponerse de acuerdo sobre los precios de la uva, a pesar de las reuniones mantenidas ayer. Por la mañana se negociaron los precios para las variedades negras y por la tarde se hizo lo mismo para las blancas, sin que en ninguno de los dos casos se llegara a un acuerdo.
Los agricultores aseguran que llevan tres años sin que se les aumente el precio de la uva, mientras que la patronal reitera que la competitividad de los mercados internacionales y la caída del consumo de vino de calidad obliga a apretarse el cinturón.
Para las variedades negras, el único acuerdo entre ambas partes fue reunirse el próximo 1 de septiembre. Pero en el Penedès la gran negociación se centra en las variedades blancas, que suponen el 80% de la producción total. Para las blancas, sólo se contempló la posibilidad de acordar a finales de octubre un precio mínimo para el vino, lo que representa una novedad, ya que hasta ahora se negociaba sobre el precio de la uva.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 2004