La directora de la compañía Zart, Elena Castelar, ha tomado la isla africana de Zanzíbar como metáfora para crear el espectáculo Zahorí. Ha elegido Zanzíbar por tratarse de una zona en la que conviven etnias y culturas diversas, y por su proceso histórico de liberación. El mundo creado por Castelar se basa en una estructura de bambú y un juego de objetos, en el que cada uno provoca el movimiento del otro.
En el centro del espacio, situado hasta el 26 de septiembre en la plaza de los Talismanes del recinto, se puede ver una instalación de tubos móviles pendulares en la que se van desarrollando distintas acciones. El espectáculo incluye música de percusión.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 2004