La comisión del mercado de valores estadounidense (Securities and Exchange Commision, SEC) zanjó ayer el proceso civil lanzado contra Shell tras pactar con la petrolera anglo-holandesa el pago de 104 millones de euros (126 millones de dólares) de sanción por inflar sus reservas de hidrocarburos durante seis años y no corregir las estimaciones con diligencia. La SEC acusó a la petrolera de "crear" y "mantener" la apariencia de tener unas reservas de petróleo y de gas "fuertes". Shell ni negó ni admitió el fraude, aunque se comprometió a corregir la situación.
La manipulación de las reservas se produjo entre 1997 y 2002. "Un periodo muy prolongado", según la SEC. La autoridad reguladora estadounidense explica que durante ese tiempo la compañía cometió "errores materiales" en el cálculo de uno de los indicadores clave que se utiliza en la industria petrolera para determinar las reservas de hidrocarburos. En el último año del fraude, Shell sobrestimó sus reservas en 4.470 millones de barriles, un 23% más de la situación real.
La SEC explica que la compañía fue advertida en "varias ocasiones" antes de otoño de 2003 de que había errores en sus estimaciones, en concreto en las proyecciones de producción en Nigeria y Omán. "Las previsiones eran irrealistas", señala el regulador estadounidense, "y no hicieron caso a las alertas". "La acción adoptada hoy [por ayer] refuerza que las compañías de esta industria deben asegurarse de que las reservas que hacen públicas son fiables y cumplen con las reglas", afirma la SEC.
Shell se comprometió con las autoridades reguladoras de Estados Unidos a "cesar" y a "desistir" de cometer violaciones similares contra las leyes financieras y antifraude estadounidenses. La multa acordada ayer se suma a otra de 17 millones de libras (más de 25 millones de euros) acordada en Reino Unido con la autoridad reguladora del país por abuso de mercado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 2004