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OPINIÓN DEL LECTOR

Denuncia de una profesora

Como profesora de enseñanza secundaria que ha sido alumna de una academia que prepara a opositores y que actualmente trabaja también en dicha academia, tengo que señalar lo injusto del contenido de una carta publicada el pasado día 4 de agosto.

Las academias que preparan a los opositores parten del conocimiento que éstos deben poseer para ser futuros docentes, al que añaden una dinámica de estudio continuado y un seguimiento de lo aprendido, junto con una práctica continua de ejercicios similares a los realizados en las oposiciones.

Puede ocurrir que, por pura coincidencia, un texto o un ejercicio trabajado sea el elegido por el profesor y por el tribunal de las oposiciones.

De hecho, un texto que se presentó a los opositores de Lengua y Literatura fue seleccionado con anterioridad por mi compañera en dicha academia, por pura casualidad, y trabajado por los alumnos de la misma.

No hubo ningún tipo de filtración ni información privilegiada; eso lo puedo asegurar. Los alumnos de 2º curso de bachillerato del instituto de enseñanza secundaria que también lo trabajaron saben que esto es cierto. No es cuestión de listos o tontos, sino de esfuerzo constante y estudio diario.

Para ello, las academias que preparan a opositores ayudan.

Yo aprobé en su día y mi enchufe fue mi estudio y mi sacrificio.

De cualquier forma, no es tan improbable que, si durante todo el periodo de estudio previo al examen se han realizado numerosos ejercicios prácticos, alguno de ellos (por pura casualidad), o uno muy parecido, sea el propuesto para el ejercicio de la oposición. Suerte en la próxima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de agosto de 2004