Unos 800 reclusos de las nueve cárceles catalanas han salido de los centros para visitar el Fórum desde que se inauguró el pasado mayo. Uno de los momentos álgidos de esta participación se produjo ayer, cuando un grupo de internos participó en el Speakers' Corner, donde representó obras de teatro alusivas a la diversidad y, posteriormente, colgó talismanes en el Cielo de los Deseos de la plaza.
De los 800 internos, que suponen el 10% de la población reclusa, figuran los que han simplemente han visitado el recinto como actividad cultural y los que han participado en algunos de sus espacio, como la Fira, donde han mostrado sus trabajos en dos periodos distintos: en el Speakers', donde actuaron ayer, o vendiendo sus creaciones artesanales en una tienda del puerto.
La participación forma parte del programa educativo Convivencia para la diversidad, según explicó ayer el técnico de la Secretaría de Servicios Penitenciarios y coordinador de estas actividades, Julio Zino. "Se han trabajado los tres ejes del Fórum en los centros y se ha establecido una colaboración de ida y vuelta: el Fórum ha entrado en los centros -con actividades como la actuación de los percusionistas brasileños Moleque da Rúa en Can Brians y el centro de Trinitat- y los internos han estado en el Fórum", afirmó.
La posibilidad de participar en el Fórum es muy positiva para los internos, aseguró Zino. Las actuaciones de ayer, por ejemplo, "suponen romper barreras físicas, claro, pero también psicológicas". "Salen a actuar como actores, pero también llevan la marca de ser presos y dan la cara ante la gente. Esto es reinserción: formar parte de la sociedad aunque estén privados de libertad". En sus actuaciones de ayer, los reclusos expresaron cómo entienden la diversidad, pero no sólo en su vertiente más popular, la cultural, sino la variedad que representan aspectos como la edad, el sexo, las discapacidades o el hecho de estar condenado frente al que no lo está. Sobre los deseos que colgaron, mutismo total: "Pido lo que todo el mundo. Pero me lo callo que si no, no se cumple", afirmó un recluso tras colgar un botecito con una nota en el interior.
En el acto participaron el consejero de Justicia, Josep Maria Vallès, y el secretario de Servicios Penitenciarios y Rehabilitación Juvenil, Albert Batlle.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de septiembre de 2004