El presidente Wade aprovechó su paso por Europa para denunciar el peligro de que se consolide la brecha digital entre los países ricos y los pobres. Y es que este septuagenario se ha erigido en una de las voces más importantes a la hora de pedir la colaboración de Occidente para reducir las diferencias en el acceso a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) mediante la creación de un fondo de solidaridad digital.
Wade, que ha contribuido con un millón de dólares a este fondo, animó ayer a las ciudades europeas a sumarse a su iniciativa, consistente en pequeñas aportaciones por la compra de cada ordenador para hacer llegar las nuevas tecnologías a las zonas menos favorecidas. "Hace poco estuve con Bill Gates", ironizó, "y le dije que estaba recaudando dinero para Microsoft".
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de septiembre de 2004