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NUEVO CURSO PARLAMENTARIO

La Junta defiende en el Parlamento la actividad de los astilleros mediante el diálogo con los sindicatos

La oposición pide que los centros andaluces no sean "convidados pobres del reparto" estatal

Los grupos parlamentarios trasladaron ayer a la Cámara, en su primer pleno del curso político, las acusaciones que han cruzado hasta ahora en los medios de comunicación. Mientras que la Junta reiteró su compromiso con la defensa de los empleos del sector naval en Andalucía, incluso con la entrada de capital privado si así lo deciden los sindicatos, la oposición reclamó más beligerancia para que los astilleros andaluces no sean los "convidados pobres del reparto de la tarta". La mayor tensión se produjo cuando el PP acusó a la Junta de paralizar cargas de trabajo para poder cerrar los centros.

La crisis de astilleros registró ayer una nueva vuelta de tuerca en el Parlamento andaluz. El consejero de Empleo, Antonio Fernández, que compareció a petición propia, expuso con detalle el papel de los gobiernos del PP en los últimos años para concluir que la gestión de éstos, sobre todo en lo que respecta al incumplimiento de las condiciones de las ayudas prestadas por la Comisión Europea, han hecho un "daño irreversible" al sector: "Como Atila, han quemado la tierra y ya no hay opción de arreglar nuevas ayudas".

No obstante, Fernández se esforzó en transmitir un mensaje de esperanza y repitió una y otra vez que las negociaciones no han hecho nada más que empezar: "Estamos en el minuto uno del partido, y no está todo perdido". El consejero reiteró la posición de Junta de reclamar la "máxima actividad" de los centros andaluces, con un acuerdo con los sindicatos para acometer un plan de viabilidad, en el que no se cierra la entrada al capital privado "en su caso". También defiende el Ejecutivo autonómico que las cargas de trabajo sean más justas para Andalucía, ya que, acusó, durante los gobiernos del PP se han favorecido a factorías de otros territorios.

Ante los ataques de la oposición, especialmente del PP, Fernández dijo que no hay sector en crisis andaluz que no haya tenido el respaldo de la Junta, y la "indiferencia", por el contrario, de los populares cuando han estado en el poder. El portavoz del PP, Antonio Sanz, arrancó con la siguiente reflexión: "¡La que habría montado hoy aquí el PSOE si todavía gobernara Aznar!". Y a renglón seguido acusó a la Junta de haber "engañado y traicionado" a los trabajadores y preguntó donde están ahora las pancartas y los megáfonos. El popular dijo que los cargos del Gobierno autonómico y los dirigentes socialistas son "políticos sin pudor ni escrúpulos" y llegó a culpar a la Junta de haber paralizado cargas de trabajo para poder cerrar después los astilleros, además de asegurar que la situación del sector naval es mejor en la actualidad que cuando José María Aznar llegó a la Moncloa en 1996.

El andalucista Antonio Moreno, alcalde de San Fernando, puso el acento en las factorías de Cádiz y recordó lo ocurrido con la escuela naval de la Marina de su pueblo, trasladada a Cartagena (Murcia) por el anterior Gobierno popular, al tiempo que pidió al consejero palabras de defensa más explícitas, del tipo "astilleros no se cierra". El portavoz de Izquierda Unida, Ignacio García, señaló por su parte que hablar de privatizaciones en los centros de Sevilla y Cádiz es una "provocación", cuando están ahí los casos recientes de Altadis y San Carlos, y agregó que ningún capital privado va a entrar en estas factorías si no es para "controlar", "¿qué otro interés puede tener?", sed preguntó. García recordó que las zonas de Sevilla y Cádiz han soportado en los últimos años otras duras reconversiones y reclamó a la Junta, que dijo mantiene una actitud de un Don Tancredo, se movilice para que los centros de Andalucía no sean los "convidados pobres del reparto de la tarta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2004