El director general de Oracle, Larry Ellison, uno de los hombres más ricos del mundo, ha sido acusado ante un juzgado federal de irregularidades contable en su empresa por valor de mil millones de dólares, y de la sospechosa venta de parte de sus acciones un poco antes de que cayera estrepitosamente la cotización bursátil de Oracle.
Las presuntas irregularidades se cometieron entre diciembre de 2000 y abril de 2001, en pleno pinchazo de la burbuja puntocom, y afecta a los tres máximos directivos de Oracle.
El juez les acusa de hinchar las ventas y de irregularidades en la proyección del negocio. En esas fechas, Ellison vendió 29 millones de acciones propias -la primera venta que hacía en cinco años- a 32 dólares cada una. Acciones que habían sido adquiridas a 23 centavos. A los pocos días la acción de Oracle cayó estrepitosamente al conocerse los datos de la empresa. El juez califica este comportamiento de "sospechoso". Hoy en día, la acción de Oracle cotiza a unos 10 dólares.
Estas mismas acusaciones fueron rechazadas en tres ocasiones por los juzgados de California, sede de la empresa, pero ahora ha pasado a Washington, al juzgado federal de apelación, que ha dado un plazo a Oracle y a Ellison para que presente su defensa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2004