La edición de este año de la Feria del Libro, que se celebra en Francfort del 5 al 10 de octubre, aspira a convertirse en un podio de "discusión abierta entre el mundo occidental y el árabe", declaró ayer su director, Volker Neumann. Al mismo tiempo, Neumann aseguro ayer en Francfort que la feria de este año, que tiene como tema central a los países de la Liga Árabe, de ninguna manera será "un podio para autores cortesanos fieles a la línea oficial".
El canciller federal, el socialdemócrata Gerhard Schröder (SPD), inaugurará el 5 de octubre la feria, que este año se celebra con excepcionales medidas de seguridad: controles minuciosos en los accesos de las bolsas de los visitantes, reducción del número de puertas de entrada y supresión de las taquillas donde los visitantes podían depositar sus catálogos, libros y demás utensilios. Todas estas medidas amenazan con convertir en una tortura aún mayor la visita a la mastodóntica feria. Este año se esperan más de 6.600 expositores de más de 100 países ya registrados en agosto y más de 1.000 autores. Esto ha obligado a elaborar listas de espera, porque no hay suficiente espacio en el recinto ferial. Además de Schröder, se prevé que acuda a Francfort el ministro de Exteriores, Joschka Fischer, que el año pasado dialogó con el autor español Carlos Ruiz Zafón tras haber dedicado en un programa de la televisión encendidos elogios a su novela La sombra del viento, lo que supuso una extraordinaria promoción del libro en Alemania. También se espera en Francfort la visita de Susanne Mubarak, la esposa del presidente de Egipto. El Premio de la Paz de los Libreros Alemanes, que se entrega el último día de la feria, lo recibirá este año el autor húngaro Peter Esterhazy.
Función mediadora
Sobre el tema árabe, central este año en la feria, declaró ayer su director que se espera una discusión abierta e incrementar el conocimiento, porque "por desgracia no se ha traducido suficiente del árabe al inglés, francés o alemán y viceversa. Occidente y el mundo árabe se enfrentan como extraños en lo que se refiere a la discusión literaria, filosófica o política". Para Neumann, la literatura, el cine, la música y las artes plásticas pueden ejercer "una función mediadora" entre esas dos culturas ajenas. Neumann reconoce que no se va a solucionar el conflicto de Oriente Próximo con un diálogo entre literatos, pero la Feria de Francfort ofrece una oportunidad única al mundo árabe y también a Occidente para iniciar el diálogo mutuo.
A Francfort acudirán invitados más de 200 autores árabes y entre ellos, según Neumann, muchos procedentes del exilio o indeseados en sus países de origen. Los debates que cada año se originan sobre la presencia de unos u otros autores le parecen positivos al director de la feria: "En Francfort se trata, en definitiva, de mostrar una identidad cultural. Y si en la definición de esa identidad no se llegara a enfrentamientos eso significaría que no se ha ido muy lejos con la presentación de esa identidad".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2004