El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar mañana el envío a Haití de un batallón conjunto hispano-marroquí, que se desplegará a mediados de octubre al norte del país caribeño, en la frontera con la República Dominicana, dentro de la misión de Naciones Unidas (Minustah) que dirige un general de Brasil. El Ministerio de Defensa ha encargado la operación a la Infantería de Marina, que aportará más de 200 efectivos, incluida una compañía y la plana mayor del batallón, bajo mando español. Marruecos aportará otra compañía, con unos 150 militares.
Una vez que el Gobierno dé el visto bueno, se desplazará a Haití una comisión conjunta hispano-marroquí para explorar la zona asignada a la unidad. Se trata una región al norte del país, fronteriza con la República Dominicana, en torno a la localidad de Fort Liberté, según fuentes militares.
El mando del batallón, con unos 400 militares en total, lo ostentará un teniente coronel español -al que se le adjudicará temporalmente el grado de coronel-, ya que más de la mitad de los efectivos procederán del Tercio de Infantería de Marina, con base en San Fernando (Cádiz). España aportará una compañía y la plana mayor de la unidad, mientras que Marruecos pondrá la otra compañía.
Las tropas se desplazarán a Haití en un buque de transporte de la Armada (el Galicia o el Castilla) y su despliegue se llevará a cabo a mediados de octubre. El caos en que está sumido el país tras la caída en febrero del régimen de Jean-Bertrand Aristide, con unas 25.000 armas en manos de la población; el deterioro de las infraestructuras; la dificultad de las comunicaciones y las enfermedades tropicales son los mayores problemas que rodean la misión.
La duración de la operación será de seis meses prorrogables, aunque los relevos se producirán cada cuatro meses. El batallón de Infantería de Marina no es la única contribución española a la Minustah, pues el Ministerio del Interior enviará 18 guardias civiles y 10 policías para asesorar en la formación de la policía haitiana y el mantenimiento del orden público.
El pleno del Congreso aprobó el 6 de julio el envío de tropas a Haití por 307 votos a favor y tres en contra, pero entonces no se concretó su volumen, ya que aún se estaba negociando con los países afectados. Fue el presidente chileno, Ricardo Lagos, quien primero reclamó al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que España participase en una operación cuyo peso recae sobre los países latinoamericanos. Zapatero prometió estudiar la demanda "con la máxima sensibilidad" después de que se la reiterase el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Creada al amparo de la resolución 1.542 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la Minustah debería reunir 6.700 cascos azules y 1.600 policías, bajo el mando de un general brasileño, pero todavía está lejos de alcanzar esta cifra.
Hechos sin precedentes
El acuerdo hispano-marroquí para realizar una aportación conjunta no sólo permite incrementar su volumen sino que constituye un hecho sin precedentes, que quiere simbolizar el giro en las relaciones entre los dos países. La propuesta la formuló el propio rey Juan Carlos en una carta dirigida a Mohamed VI que le entregó el ministro de Defensa, José Bono, el 15 de julio pasado. El monarca alauí contestó personalmente al presidente Rodríguez Zapatero doce días después.
También es la primera vez que la Infantería de Marina encabeza una misión internacional, aunque un destacamento de marines ha formado parte de varias agrupaciones enviadas a Bosnia-Herzegovina.
Actualmente, el Ejército de Tierra está volcado en Afganistán, donde se están desplegando un total de 1.040 militares. Hoy saldrán desde Almería 240 miembros de la Brigada Paracaidista, que se instalarán en Mazar-i-Sharif, al norte del país, para garantizar la seguridad de las elecciones previstas para el 9 de octubre. Con este grupo ya son unos 800 los militares que, desde el 17 de agosto, se han trasladado a Afganistán y Manás (Kirguizistán).
Por otra parte, el ministro de Defensa, José Bono, pidió ayer a 140 embajadores españoles reunidos en el Cuartel General del Aire que representen "a la España de Zapatero y también a la de Aznar", pues "España no puede ser un permanente conflicto sin solución". Tras subrayar que "el mundo estaría incompleto sin la aportación de España", les instó a trabajar a "favor de la concordia, el orden internacional justo y la paz".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2004