El fiscal solicita, en sus conclusiones provisionales, cinco años de prisión y 3.000 euros de multa para Óscar Serrano, jugador del Espanyol, acusado de un delito de agresión sexual o violación a su ex novia en 2002. El juicio contra Serrano, que debutó en Primera ante el Deportivo en el debut de la Liga, se celebrará dentro de una semana en Girona. Según el relato del fiscal, el futbolista -que por aquel entonces militaba en el Guíxols, de Tercera-, "se aprovechó de que la joven tenía disminuidas sus facultades físicas y psíquicas por el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas, para guiarle al asiento posterior del vehículo y penetrarla vaginalmente".
Los hechos se remontan al 16 de junio de 2002 cuando Serrano coincidió en una discoteca de las afueras de Barcelona con la joven. Al salir de la misma, se fueron en coche hacia Blanes, donde residían. De camino, paró el coche para mantener relaciones sexuales. El abogado del futbolista, Joaquim Vidal, dijo ayer compartir la versión del fiscal salvo en un punto: "La chica era consciente de lo que hacía en todo momento".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2004