Alberto Ruiz-Gallardón, de 45 años, tuvo que ser hospitalizado ayer tras sufrir un desmayo cuando se encontraba en el cuarto de baño de su casa. El alcalde acababa de levantarse cuando perdió el conocimiento, y en la caída se dio un golpe en la frente. Mar Utrera, esposa de Ruiz- Gallardón, llamó a los servicios de emergencia que le trasladaron al hospital Gregorio Marañón.
El alcalde de Madrid, según explicaron los facultativos que le atendieron en el centro hospitalario, sufrió "una crisis vagal", con vasodilatación generalizada, en el transcurso de una gastroenteritis, que le provocó una lipotimia y la pérdida momentánea de la consciencia.
Según un portavoz municipal, Ruiz-Gallardón arrastraba problemas estomacales desde hace varios días y estaba recibiendo una "fuerte medicación", lo que pudo provocarle la indisposición. El alcalde, a pesar de sus molestias físicas, siguió con su agenda de trabajo e incluso el martes estuvo en Mérida, donde recogió la medalla de Extremadura.
Ruiz-Gallardón estuvo ingresado unas nueve horas en el Gregorio Marañón, donde fue sometido a diversas pruebas médicas, como un análisis sanguíneo y un electrocardiograma.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2004