Con su camisa roja y los rizos al viento de septiembre reapareció anoche David Bisbal en el coso de Las Ventas. Un público enfervorecido de más de 15.000 personas coreó sus canciones y aplaudió sus golpes de cadera. Grupos de adolescentes, madres y padres con sus hijos, enamorados y mitómanos se mezclaron en la plaza abarrotada. Esta noche, segunda vuelta al ruedo.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2004