Los escolares de Basauri sacaron ayer sus sillas para dar clase en el patio para protestar por la falta de higiene en las aulas debido a la huelga de limpiadoras de edificios municipales, que dura ya nueve meses. El pasado curso, la suciedad causó distintas afecciones a los alumnos, muchos de los cuales dejaron de ir al colegio. Aunque ha habido servicios mínimos durante el verano, padres y profesores temen que con el regreso de los 2.800 escolares de Basauri las aulas vuelvan a ser insalubres en breve.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2004