Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores, aseguró en una entrevista publicada ayer por El Periódico, que buscará soluciones a la polémica lingüística surgida a raíz de la solicitud del Gobierno para que la Unión Europea reconozca la oficialidad del catalán y el valenciano. Pero subrayó que "lo mejor" es que Cataluña y la Comunidad Valenciana "encuentren una vía de entendimiento" sobre la cuestión. "No soy filólogo ni entraré en ninguna guerra lingüística", dijo Moratinos. Y explicó que "cambiar el reglamento lingüístico de la UE es una tarea muy compleja y el debate del valenciano complica aún más la oficialidad del catalán". "Debemos ser sensatos y avanzar juntos", añadió el responsable de la diplomacia española. Y concluyó: "El Gobierno defenderá la riqueza lingüística y cultural del país, el reconocimiento de las lenguas cooficiales y en particular del catalán, que es la que tiene mayor densidad demográfica".
Esteban González Pons, portavoz del Consell, abundó en la polémica y pidió a Joan Ignasi Pla, secretario general del PSPV, que atienda las declaraciones de Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, "en las que denomina la lengua valenciana como la define el Estatuto de Autonomía" y renuncie a "las ambigüedades" sobre la cuestión.
Josep Bort, diputado provincial de Esquerra Unida, también terció en la "estéril polémica" para denunciar la escasa capacidad del Consell a la hora de potenciar el uso social del valenciano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de septiembre de 2004