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Reportaje:

Muy productivo, poco efectivo

El Barça, que perdió los primeros puntos cuando encajó su primer gol, se distingue por su facilidad para generar ocasiones

Encajar el primer gol en la Liga en la tercera jornada le supuso al Barcelona perder los dos primeros puntos del campeonato. Los azulgrana resolvieron sus dos primeros partidos con el mismo marcador (2-0) y también con la misma receta: un primer gol de Giuly, tanto en Santander como en el Camp Nou, y el segundo de uno de los dos delanteros: Eto'o, en El Sardinero, y Larsson, frente al Sevilla. Larsson y Giuly repitieron en el primer encuentro de la Liga de Campeones mientras que Deco se estrenó antes de que Sutton marcara para el Celtic (1-3). A diferencia de lo ocurrido en Glasgow, el Barça no supo sobreponerse el pasado domingo en el Manzanares al gol de Fernando Torres y aceptó el empate como mal menor después de adelantarse con un zurdazo del lateral Van Bronckhorst.

"Fue un tanto muy bonito porque de diez veces que lo pruebas, nueve se van a la grada; bueno, quizá ocho, porque previamente había enganchado otro que acabó en la red, aunque el árbitro lo anuló", confesó Van Bronckhorst en una declaración que incide en el asunto: el único tanto del equipo fue conseguido en uno de los disparos más difíciles. Una situación sorprendente si se atiende al caudal ofensivo azulgrana.

De la misma manera que Van Bronckhorst llegó a rematar hasta cuatro veces sobre Leo Franco, Ronaldinho protagonizó hasta cinco ocasiones y sólo la intervención de Sergi evitó en el último momento el gol de Xavi en una jugada preciosa: "Le he dicho a mi ex compañero que podía haber dejado que la pelota alcanzara la red porque hubiera sido el gol de mi vida", argumentó el centrompista azulgrana. "No ganamos al Atlético simplemente porque no tuvimos puntería", insistió Xavi, sin insisitir más en el problema, porque los futbolistas y el entrenador están convencidos de que el equipo va por el buen camino.

Aunque a Ronaldinho le falta un punto para alcanzar la forma y Eto'o no acertó a disparar entre los tres palos rojiblancos, las llegadas de los centrocampistas al marco contrario fueron constantes. Ocurre, sin embargo, que la efectividad del equipo azulgrana no se corresponde con su productividad. Los barcelonistas suman cinco goles en la Liga después de haber rematado 23 veces a portería y 19 fuera mientras que la media de posesión de la pelota supera el 60%.

Los técnicos azulgrana entienden que, al margen de la plantilla, los números explican el por qué teniendo los mismos puntos que la temporada pasada las sensaciones sobre el equipo son mucho más optimistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de septiembre de 2004