Pasqual Maragall inició la jornada participando en el cierre del diálogo sobre el consenso de Washington. En su charla rememoró el pasado para explicar el presente. Empezó recordando cuando Roosevelt entendió su error de no intervenir en la guerra de España. "Si se hubiera impedido la victoria de Franco, los alemanes no se habrían atrevido a invadir Europa entera". Recordando cuando "Estados Unidos se niega a financiar la reconstrucción de Gran Bretaña por la vía del crédito internacional. Lo que tenía que ser un Banco Mundial de verdad se quedó en un fondo monetario". Recordando cuando en 1937 Barcelona fue bombardeada por primera vez en la historia de las guerras desde el aire y cuando Guernika fue arrasada. "Es difícil entender lo que pasa en Cataluña y en España sin partir de ahí". Tras recordar el fusilamiento del presidente Lluís Companys, aseguró que "con Zapatero tenemos un imaginario común (su abuelo fue fusilado por Franco al inicio de la Guerra Civil) y tenemos un deseo infinito de cuadrar a este país, y sin olvidar el pasado, reivindicarlo para archivarlo ordenadamente". Según Maragall todo empezó a cambiar para bien con Adolfo Suárez y una Constitución apadrinada por el Rey. "Pero el cambio real llegó con Felipe González y Narcís Serra. En 1992 esta ciudad volvió a ser lo que era, gracias a ellos dos. Hoy Felipe y Narcís están empeñados con todos ustedes en la creación de un nuevo consenso internacional, económico y político. Y Zapatero y nosotros tratamos de hacer evolucionar la Constitución y los Estatutos en línea con la evolución de nuestra realidad interior y la nueva situación internacional".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de septiembre de 2004