Iñaki Lareo, de 25 años, falleció en el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoi al no poder superar con éxito el proceso postoperatorio de reducción de estómago a la que fue sometido. El paciente, natural de Navarra, padecía obesidad mórbida y los 230 kilos que pesaba lo convertían en un caso de alto riesgo. Fue intervenido en la Unidad de Cirugía Bariátrica del Hospital de Alcoi y a continuación lo trasladaron a la UCI de este centro, donde falleció el jueves a causa de un edema pulmonar.
María Luisa Ollardazábal, madre Iñaki Lareo, reconoció ayer que sabían de los riesgos que implica este tipo de operación pero confiaban en que la mala suerte no les iba tocar. Añadió que "la operación fue un éxito" y que no tienen ninguna queja sobre el equipo médico. Otro chico falleció en la Clínica Medimar de Alicante tras someterse a una operación similar el pasado enero. En lo que va de año son ocho las personas que han muerto tras operaciones quirúrgicas de este tipo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de septiembre de 2004