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La custodia de la princesa Magdalena

Una preocupación de la policía de seguridad de Suecia es la custodia de la princesa Magdalena, sobre todo por la afición de ésta a frecuentar los clubes nocturnos donde son frecuentes las riñas cuando el alcohol empieza a hacer efecto entre los jóvenes parroquianos. Especialmente por el riesgo de las distintas ligas de delincuentes que se han aposentado en las grandes ciudades del país que fuera otrora tranquilo y seguro y que como disponen de mucho dinero también frecuentan sitios exclusivos. Ello ha determinado que entre la casa real y la policía hayan decidido que el apartamento en donde vive desde hace un par de años con su nuevo compañero, Jonas Bergström, no ofrece suficiente seguridad. Y se ha decidido que debe mudarse a un lugar más seguro. Ahora ocupará un exclusivo piso de cuatro habitaciones, en un también exclusivo barrio céntrico, donde tendrá como vecinos a parientes de la familia real y, como máxima garantía, a Bengt Gustafsson, ex jefe de las Fuerzas Armadas. Ahora le espera el trabajo de amueblar la casa, que no le resultará muy agobiante porque es uno de sus entretenimientos preferidos.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de septiembre de 2004