Una vecina de la Torre de Claramunt (Anoia) encontró el jueves al anochecer los restos de un cuerpo humano calcinado en el interior de un antiguo horno de cal, en la actualidad abandonado.
Una pequeña columna de humo alertó sobre las ocho de la tarde a la vecina, que se acercó hasta el lugar del fuego, y en el interior de la caseta, situada en medio de un bosque, encontró los restos de la parte superior de un cuerpo humano, que podría haber fallecido hace algunos días.
De momento, se desconoce por qué sólo se encontró la parte superior del cuerpo, tórax y cabeza. La autopsia deberá confirmar si se trata de un varón o una mujer.
Durante la mañana del jueves, los bomberos ya acudieron al lugar al recibir el aviso de otro vecino de la Torre de Claramunt que había visto una columna de humo en la zona de Coll de la Mata, explicó ayer el alcalde de la población, Ramon Ferri. Cuando los bomberos llegaron al lugar del incendio ya no había fuego y no advirtieron la presencia de restos humanos en un lugar que se utilizaba para la quema de restos de arbustos.
El cuerpo no se ha relacionado con ningún hecho luctuoso reciente, porque ni en la Torre de Claramunt ni en la zona se ha denunciado la desaparición de ninguna persona, dijo Ferri. El lugar donde se encontró el cuerpo está en la comarca de Anoia, pero muy próximo a la del Alt Penedès. Ayer, una vez efectuado el levantamiento del cadáver, la Guardia Civil puso en marcha la investigación tomando muestras del lugar de los hechos, al que no se pudo acceder durante buena parte del día para no entorpecer la tarea de los agentes.
El resultado de la autopsia puede aportar información para fortalecer las distintas hipótesis que ahora tiene abiertas la Guardia Civil. La investigación considera que el cuerpo podría corresponder a una persona fallecida hace algunos días porque había muestras de que el cuerpo podría estar en descomposición.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de octubre de 2004