Los cerca de 1.750 habitantes de La Victoria (Córdoba) quisieron acompañar ayer a la familia de Alfonsa Mohedano Romero durante su funeral y entierro. A las cinco de la tarde, el pueblo parecía desierto.
La mayoría de los vecinos estaban en la Iglesia, esperando al comienzo de la misa en memoria de Alfonsa, la mujer de 35 años que murió el viernes en el hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba tras recibir una paliza de su ex marido, Pedro C. J., de 39 años de edad. Tras la ceremonia religiosa, los habitantes de La Victoria acompañaron el féretro hasta el cementerio, donde descansan los restos de esta mujer con una hija de 12 años. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial. Ayer las banderas permanecían a media hasta y los comercios estaban cerrados.
El supuesto asesino, quien supuestamente agredió a Alfonsa con un palo hasta romperle el cráneo en plaza de la Constitución de La Victoria, fue detenido el viernes por la noche. El acusado había huido después de agredir el jueves a su ex mujer, que se había separado de él hace unos meses. El presunto asesino fue puesto ayer a disposición del titular del juzgado de Instrucción Número 2 de Montilla. Pedro C. J., tras ser detenido el viernes, pasó la noche en el cuartel de la Guardia Civil de Montilla. Los agentes prefirieron trasladarlo hasta estas instalaciones para evitar disturbios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004