Un total de 300 imanes y representantes de un centenar de mezquitas participan en el I Congreso de Imanes y Mezquitas de Cataluña, que se inauguró ayer y concluye hoy, con el objetivo de analizar el papel de los centros de oración islámicos y las relaciones que deben establecer con la sociedad civil y las instituciones.
El Consejo Islámico Cultural de Cataluña, que ha organizado este congreso, considera que el crecimiento del islam catalán ha provocado "confusión y prejuicios" sobre los que las asociaciones musulmanas deben reflexionar.
Los objetivos del congreso son dar a conocer la realidad del islam en Cataluña, conocer las demandas y preocupaciones de todas las entidades musulmanas, crear un espacio de diálogo permanente que intervenga en caso de conflicto y consolidar el papel de las mezquitas. Las jornadas fueron abiertas ayer por Dolors Bramon, historiadora y profesora del departamento de Filología Semítica de la Universidad de Barcelona. Bramon defendió la necesidad de que el islam se adapte a los tiempos modernos. "Los musulmanes decidieron que concluían el esfuerzo de adaptación en el siglo IX de la era occidental y por tanto sólo admiten nueva legislación para casos concretos, como los anticonceptivos femeninos, los trasplantes de órganos o el tabaco durante el Ramadán", dijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004