Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La juez abre diligencias por la muerte del niño que fue arrollado por un camión

La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de L'Hospitalet de Llobregat ha abierto diligencias para esclarecer el accidente que se produjo el pasado martes cuando un niño de dos años y medio fue atropellado por un camión en la confluencia de las calles de Bacardit y Transversal, en el barrio de Santa Eulàlia de L'Hospitalet. El menor, que murió en el acto, fue arrollado cuando estaba sentado en un triciclo de plástico que empujaba su madre, que resultó ilesa. La mujer, Olha Seveda, que está embarazada, y su esposo, Anatoly Seveda, son de nacionalidad rusa.

El portavoz de la familia, Vladimir Pechenkin, explicó que a pesar de que no había señalización y que ningún operario ayudaba al conductor, si hubiera "ido más lento" sólo le habría dado "un empujón". Pechenkin, que habló en nombre de los padres del menor porque no hablan castellano y estaban visiblemente afectados, explicó que habían salido a dar un paseo y estaban a "50 metros de la casa" cuando el camión "salió bruscamente" marcha atrás y arrolló al niño. El portavoz de la familia denunció que, a pesar del trágico suceso, las obras que se están realizando en el lugar del accidente siguen sin estar señalizadas y sin ningún guardia de vigilancia, casi una semana después del suceso.

Los hechos ocurrieron a media mañana, cuando la madre, acompañada por el menor, cruzaba la calle de Bacardit en un punto que no se encuentra señalizado como paso de peatones. Justo en ese momento, un camión de obras, de gran tamaño, arrolló al menor con una de las ruedas traseras. El vehículo estaba realizando una maniobra de marcha atrás en medio de la vía pública, aunque sin ser asistido por otro operario. Esta circunstancia posibilitó que al conductor le pasará inadvertida la presencia del carrito, uno de esos triciclos para niños que llevan un palo sujeto a la parte de detrás, desde donde son guiados por los padres. Después del accidente, la madre fue trasladada al hospital de Bellvitge, en donde el Ayuntamiento puso a su disposición ayuda psicológica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004