Buceadores de la Guardia Civil rescataron ayer en una cala de Torrevieja el cuerpo sin vida de un hombre de nacionalidad italiana, de 38 años, que se encontraba atado a un bombona de butano, a una profundidad de unos tres metros.
El cadáver fue reflotado en las proximidades de la cala Cornuda, al sur del municipio, y llevado en una lancha hasta la playa de Los Locos, donde fue examinado por el juez de guardia, ante la perplejidad de cientos de bañistas que a esa hora, la una de la tarde, abarrotaban la playa.
El hallazgo del cuerpo se produjo el viernes al atardecer, cuando una persona que practicaba submarinismo en la cala Cornuda vio el cadáver, el cual estaba maniatado y sujeto a un cilindro metálico que podría ser una bombona de gas, y dio parte a la Guardia Civil. Al parecer, el cuerpo llevaba varios días sumergido.
Durante la noche del viernes, agentes de la Guardia Civil vigilaron esta zona del litoral de Torrevieja, con el fin de impedir cualquier incidencia en la recuperación del cadáver, y aguardaron a que la luz del día permitiera extraer el cuerpo del mar.
Un turismo con matrícula italiana hallado en la tarde del viernes en las inmediaciones de cala Cornuda podría estar relacionado con este hecho, según la Guardia Civil. La Policía Científica ha tomado huellas en el vehículo en busca de pistas que permitan esclarecer el suceso.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004