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Análisis:Impuestos | CONSULTORIO

Horizonte fiscal

Acostumbrados a que la Ley de Presupuestos Generales del Estado se viese acompañada de la Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, hasta el extremo de que coloquialmente se la denominase como Ley de Acompañamiento, produce algún desconcierto la ausencia de tantos cambios fiscales de final de año a lo que ya nos habíamos acostumbrado.

En este sentido, las medidas contenidas en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado se limitan actualizar, en función de la inflación prevista para el año que viene, la tarifa del IRPF y los coeficientes anuales para determinar las plusvalías en los bienes inmuebles, tanto en éste como en el impuesto sobre sociedades, así como los tipos de algunos impuestos especiales, los de las tasas y la valoración catastral.

Las modificaciones previstas para el IRPF o para el impuesto sobre sociedades se 'aparcan' hasta un mejor momento

De todo ello cabe deducir que las posibles modificaciones a introducir en tributos tales como el IRPF o el impuesto sobre sociedades, según lo que en su momento se insinuó, se "aparcan" hasta un mejor momento, en cuanto que, según las estimaciones contenidas en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, la actual configuración de los diferentes tributos parece suficiente y es digno de elogio la estabilidad del actual sistema fiscal.

No obstante, cualquier cambio del panorama económico podría alterar a la baja los ingresos tributarios previstos, además de minorar los resultados de las empresas, disminuyendo los ingresos por el impuesto sobre sociedades, en el que se depositan muchas esperanzas en cuanto al incremento de su recaudación, también afectaría a las rentas del trabajo y a la creación de empleo, limitando la previsión de ingresos derivados del IRPF, lo que al reducir la renta familiar disminuiría, a su vez, el consumo con la consiguiente repercusión a la baja en los impuestos.

Lo anterior podría determinar la adopción de medidas fiscales en un futuro más o menos próximo, aunque ya se está tratando de atacar más a fondo el fraude fiscal y, por lo conocido hasta el momento, sin novedades dignas de mención.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004