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Reportaje:OFERTAS DE EMPLEO

La entrevista sigue siendo la clave

Estrategias para ayudar al candidato a un puesto de trabajo a salir airoso de la prueba

El mercado laboral se transforma a pasos agigantados. La gente ya no envía sus currículos en papel, sino en formato electrónico, los candidatos se filtran escrupulosamente en bases con centenares o miles de aspirantes en competencia, los avisos de empleo se reciben por mensajes de texto en el móvil... Pero el momento clave en el que se la juega el candidato sigue siendo la entrevista.

"Tienes que mentir para pulir tus defectos, pero sin que se note", aconseja un consultor que acaba de pasar su último proceso de selección

Conviene centrarse en aquellas ofertas que se ajusten más al perfil del candidato, que será donde tenga mayores posibilidades de éxito

Octubre es un mes fuerte en contrataciones, tras la resaca del verano son muchas las compañías que refuerzan sus plantillas en este mes para acometer el próximo curso, por eso conviene estar preparado para enfrentarse a los procesos de selección, y sobre todo a las entrevistas. Es conveniente tener presente algunas estrategias que interiorizadas pueden ayudar al candidato a salir airoso.

La entrevista es un arte. El arte de la guerra o de la seducción, un poco de las dos cosas. Y para seducir al otro nada como una buena imagen. "Lo primero que valoramos es el impacto, que es algo que va mucho más allá de la imagen física, es la forma de comunicarse, los gestos...", dice Marta Alfonso, manager de selección de Randstad. La vestimenta, ya se sabe, formal, aunque "ir vestido formal se tiene que valorar según el tipo de puesto", corbata para un puesto de repartidor quizá no sea necesario, reconoce.

Un candidato a un empleo de ventas tendrá antes que venderse a sí mismo, aunque con discreción. "La primera estrategia es la sinceridad", explica Emilio Solís, director general de la consultora de recursos humanos Hay Selección, "mostrarse dispuesto a la comunicación, y lo peor que se puede hacer es tratar de aparentar lo que uno no es". Su compañía realiza cada año unos 300 procesos de selecciones por los que pasan unos 5.000 candidatos.

Aunque en esta cuestión cada uno tiene su experiencia particular, José M., consultor que acaba de pasar hace pocos meses su último proceso de selección, cuenta que "lo típico, tienes que mentir para pulir tus defectos pero sin que se note, no puedes quedar perfecto".

Los procesos de selección suelen ser largos, depende del puesto, pero llegado el momento de la entrevista, "lo importante es tomarse las cosas con tranquilidad", dice Rafael Vidal, de la consultora de recursos humanos Ajilon (Grupo Adecco), dedicada a los mandos intermedios y directivos. "Hay que decir las cosas con franqueza absoluta", explica.

Y conviene saber dónde se mete uno, así que "es importante informarse sobre la empresa, saber a qué se dedica, cuál es su negocio, etcétera, porque esto demuestra el interés del candidato por la empresa y su iniciativa", dice Solís. Y las empresas buscan cada vez más gente que quiera trabajar expresamente con ellas, como quien elige una novia, y nada mejor para dejarlo claro que mostrando que se conoce la compañía. "Cuando me presento a una entrevista me empollo la información sobre la empresa, porque si no pensarán que no me importa trabajar en ella", dice José M.

Otra de esas competencias que cada vez buscan más las empresas es la iniciativa, aunque no todas sepan después satisfacerla. "Ahora buscamos gente dinámica, con mucho empuje y con iniciativa, que durante los estudios haya sido presidente de no sé que asociación o que haya estado trabajando...", dice Marta Alfonso, de Randstad.

Llegado el momento, en el trance, el candidato debe tomar su turno, "se valora que preguntes en la entrevista", dice Marta Alfonso. Desde cuál es el próximo paso en el proceso de selección o cuánto tiempo pasará hasta que tomen la decisión, hasta si necesitan alguna información adicional sobre uno mismo o las condiciones laborales del empleo.

Y como no convienen malgastar energías inútilmente, otro de los puntos a tener en cuenta es centrarse en aquellos puestos en los que nuestro perfil se ajusta con mayor certidumbre. No hay que olvidar que cada vez los perfiles son más definidos y conviene tomar la estrategia del francotirador, optar a aquellas ofertas en las que uno tiene posibilidades, si mientes en tu perfil se darán cuenta de ello al final, dice Emilio Solís.

Comparado con años atrás, la situación ha cambiado notablemente, "antes la gente no elegía la empresa, ahora sí", explica Emilio Solís, de Hay Selección, por eso también ocurre que "la empresa tendrá que motivar y convencerles de las bondades del puesto de trabajo", especialmente en empleos con cierta responsabilidad. Con este panorama, la selección laboral se parece cada vez más a un cortejo amoroso.

Cinco puntos clave

- Antes del trago. Recabar información sobre la empresa y hacer simulacros con alguien conocido, es importante evitar el nerviosismo tanto como sea posible.

- La primera impresión es la que cuenta. Llegar puntual, vestido impecablemente y saludar cordialmente a los entrevistadores.

- Venderse uno mismo. Destacar los puntos fuertes de uno, sin ser repetitivo, con sinceridad y con seguridad en las afirmaciones que se hagan.

- La elección es lo que cuenta. Mostrar el conocimiento que se tiene de la empresa, la motivación que hay por trabajar en ella y las expectativas de desarrollo profesional que se tienen.

- La iniciativa es fundamental. Mostrar que se tiene iniciativa, no dudar en preguntar lo que no quede claro sobre el puesto, y argumentar las afirmaciones que uno haga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004

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