El consejero vasco de Interior, Javier Balza, rechaza la posibilidad de entablar "negociaciones políticas" con ETA. Como "grupo criminal, la respuesta debe ser policial", sentencia en una entrevista concedida a la revista Aldaketa Hamasei. "No debemos confundir el conflicto político con la violencia. Del conflicto político se deben preocupar los representantes políticos y con ETA no se puede hacer ninguna negociación política".
Balza irrumpe con estas declaraciones la misma semana en que los cuerpos de seguridad de Francia y España han asestado un duro golpe a la cúpula de la banda, con la detención, entre otros, de Mikel Albisu, Antza, y su compañera sentimental, Soledad Iparragirre, Anboto. Con la ayuda de Francia y la UE "le podemos hacer mucho daño" a ETA, afirma. "Al final del proceso ya veremos qué hacemos con los presos".
En la entrevista, el consejero de Interior habla del rebote de la violencia callejera, de que cada vez va a hacerse más selectiva, de que los jóvenes radicales van a ir dando el salto del ataque a cajeros automáticos a la violencia dirigida contra cargos políticos. Lo justifica así: A ETA "le interesa mantener la kale borroka para "compensar la falta de atentados" que, en todo caso, de producirse no tendrían, a su juicio, "consecuencias en la agenda política" vasca. "Hoy día, un atentado no cambiaría las propuestas políticas de nadie".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004