La obsesión de su diario con el tema del valenciano roza lo sonrojante. Y es que llevar a primera página, con grandes titulares, que los paneles de las carreteras utilizan sólo el castellano, como hacen ustedes, no puede entenderse si no es así. De todas formas, su actuación no es nueva. Y es que hemos podido ver en la edición de EL PAÍS Comunidad Valenciana cómo una manifestación de Escola Valenciana de 60 personas, sí 60, recibía honores de portada. Y no para manifestar que la convocatoria había sido un fracaso sino para resaltar el mensaje de Escola pidiendo el requisito lingüístico para todos los funcionarios.
También se puede apreciar la enorme cobertura que da su diario, y no sólo sus columnistas, a un partido extraparlamentario como es el Bloc, y a todas las manifestaciones del nacionalismo valenciano. Por eso resulta curioso que Josep Torrent, en su artículo, se escandalice de que en el 9 d'Octubre un "puñado de vocingleros de extrema derecha merecieron honores de portada en un periódico democrático e independiente". Y es que, en el otro extremo, ustedes hacen lo mismo.
Por último, y aunque no sea políticamente correcto ni entre dentro del pensamiento único, me gustaría manifestar que pedir de entrada "el requisito lingüístico" me parece una medida tremendamente de derechas. Como también me lo parece que el curs de capacitació valga tres puntos y el doctorado apenas cinco en los concursos de traslados de enseñanza.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de octubre de 2004