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La dirección de IU se culpa a sí misma de la división interna en el informe de gestión

La pérdida de poder del coordinador general de Izquierda Unida-Madrid, Fausto Fernández, cuyas posibilidades de repetir tras la asamblea de este fin de semana son escasas, quedó ayer en evidencia en la reunión de la presidencia regional. Este órgano aprobó un informe de gestión -que será el que se vote en la asamblea- en el que se resume la última etapa como un "fracaso como dirección" y se culpa a esta última de la división interna, aunque no se cita expresamente al coordinador y el error se asume como colectivo. Fernández logró que se incluyeran también algunos logros de su gestión, y votó a favor. Hubo 23 síes, 11 abstenciones y tres votos en contra.

Fernández ni siquiera será quien defienda el informe -como es habitual en un coordinador saliente- ante la asamblea de este fin de semana. Lo hará el ex concejal Gerardo del Val, líder de otra corriente. La dispersión del voto ayer, que no se produjo por bloques compactos de las ocho familias de IU-Madrid, sino que se mezcló, deja claro lo difícil de manejar que será la asamblea si finalmente no se llega a una lista única, que hoy se intentará negociar de nuevo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de octubre de 2004