De nuevo los cinéfilos sufrimos la estrechez de miras de los propietarios de cines de Almería. Primero fue Fahrenheit 9/11, el documental más taquillero de la historia, que no llegó a las pantallas de nuestra provincia; al llamar a los cines Monumental para pedir información, ni siquiera sabían de qué película se trataba o si estaba prevista su proyección.
Y volvemos al ataque con Super Size Me, de Morgan Spurlock, otro documental estrenado en toda España..., menos en Almería. Para verlo tenemos que viajar a Granada. Mientras tanto, mantienen auténticos bodrios durante semanas. Algunos ejemplos tan sangrantes como la "película" de Javier Cárdenas FBI-Frikis Buscan Incordiar, que tuvimos que soportar en cartel nada menos que ¡cinco semanas! Ni una mísera semana en una sala pequeña para Super Size Me o Fahrenheit 9/11.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de octubre de 2004