Simularon la muerte de dos clientes para evitar que entraran en prisión. Ahora son ellos los que podrían terminar en la cárcel. La Audiencia Provincial de Granada condenó el pasado lunes a Manuel Fernández del Valle y Miguel Ángel Caro Lara, abogados de los narcotraficantes Francisca Marcos La Paquitina, y Juan Fernández, a cuatro años de prisión por falsedad en documento público y certificado facultativo. Las penas de sus defendidos (actualmente entre rejas por tráfico de drogas) crecerán dos años más por los mismos delitos por los que se castiga a sus letrados.
La sentencia considera probado que Manuel Martínez del Valle concibió la idea de simular la muerte de La Paquitina para evitar que fuera a la cárcel tras ser condenada a diez años y una multa de 205.500 euros. Del Valle solicitó para ello la ayuda de Miguel Ángel Caro Lara. Ambos obtuvieron un certificado de defunción en papel oficial y sellado por el Colegio de Médicos, y aparentaron que lo había extendido un facultativo. Caro Lara lo presentó en el Registro Civil haciéndose pasar por otra persona consiguiendo su inscripción. Ante la supuesta muerte de la condenada, la Audiencia declaró extinguida su responsabilidad.
Los abogados, según la sentencia, siguieron los mismos trámites con el segundo narcotraficante, Juan Fernández. Pero esta vez, Caro Lara, rellenó de su puño y letra el certificado médico de defunción y el parte de declaración de fallecimiento del Registro, con lo que Fernández evitó su condena, aunque sólo temporalmente.
Instrucciones de don Manuel
El tribunal fundamenta la pena de Caro Lara por las pruebas caligráficas, que determinaron que escribió tres de los documentos falsificados (un certificado médico y dos partes de fallecimiento). Contra Martínez del Valle los magistrados argumentan que entregó a Caro el certificado de la muerte en las proximidades de la Audiencia Provincial.
"Cuando se descubre la falsedad del fallecimiento de Francisca Martos, se empiezan a producir movimientos y reuniones de Manuel Martínez del Valle con distintas personas, letrados que han tenido más o menos relaciones de defensa con ella, con el propósito de que no saliera su nombre" y para intentar quedar al margen de la investigación, dice la sentencia. Una de las testigos, que se encontró a la hermana de La Paquitina cuando, tras su supuesta muerte, intentaba recuperar su fianza de 6.000 euros, declaró que ésta le dijo que seguía "instrucciones de don Manuel".
La Paquitina apareció en su casa del polígono del Almanjáyar (uno de los barrios más desfavorecidos de Granada) a finales de 2003, cuando en teoría, llevaba dos años muerta. Los agentes de la Brigada de Estupefacientes de la Policía Nacional la encontraron durante una de sus redadas ordinarias. A Juan Fernández se le detuvo sólo dos meses después de desaparecer.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de octubre de 2004