Telefónica se da de plazo cuatro años para convertirse en el primer operador integrado de telecomunicaciones (telefonía fija, móvil e Internet) del mundo. Así lo comprometió ayer el presidente del grupo, César Alierta, en la cumbre que ha reunido en Madrid durante dos días a más de 1.000 directivos de los 17 países en los que opera la compañía.
El grupo se plantea superar a las estadounidenses Verizon y SBC, únicas compañías globales que le superan en capitalización, ya que la británica Vodafone y la japonesa NTT Docomo sólo ofrecen telefonía móvil. Por lo pronto, va a abrir una delegación en China que puede ser el embrión de su expansión en Asia.
Alierta quiere que las distintas divisiones del grupo actúen de forma integrada, ofreciendo soluciones únicas para cada segmento de cliente "tanto de comunicaciones móviles como fijas, de voz, de datos y de servicios", incluyendo los contenidos de ocio. Una intención que choca con la legislación actual, que prohíbe a Telefónica ofrecer paquetes integrados de servicios, a diferencia de lo que ocurre con sus competidores, que sí pueden comercializar servicios distintos.
La estrategia que se ha marcado Telefónica difiere de la de sus competidores, que han preferido centrarse sólo en un segmento del negocio, como es el caso de British Telecom, que vendió su división de móvil, o como Vodafone, que sólo tiene intereses en la telefonía celular. Entre los objetivos que el presidente de Telefónica quiere pilotar figura el de ampliar la base de clientes en 50 millones, desde los 115 millones actuales hasta alcanzar los 165 millones; mejorar la fidelización del cliente y aumentar por encima del 10% la captación de renta disponible por cliente.
El presidente del grupo anunció que va a acometer una gran campaña, con presencia publicitaria en todos los medios de comunicación, con el objetivo de reforzar la imagen del grupo como multinacional.
La cumbre de directivos celebrada durante los dos últimos días es la cuarta convención anual de este tipo que se celebra desde que llegó Alierta a la presidencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de noviembre de 2004