Me refiero a la movida en el paseo marítimo de Sanlúcar de Barrameda. No obstante, puede servir como referencia para cualquier otra. Decir que la juventud tiene derecho a divertirse es de Perogrullo, al igual que decir que los demás tienen derecho al descanso y a la tranquilidad. La cuestión, pues, está en compaginar ambos derechos.
¿Qué hacer ante una masa de jóvenes casi incontrolable que bebe insaciablemente, motea con total impunidad, vocea al máximo, discotequea con sus coches, alardea de sus motos sin silenciador y mea todo lo que bebe en las paredes de las casas, dejando un olor insoportable y suciedad manifiesta de vasos rotos, cristales y pañuelitos de papel?
El eslogan Si bebes no conduzcas parece ser desconocido por la mayoría de los jóvenes de la movida que compaginan el alcohol con la conducción, infringiendo continuamente las leyes al tener más alcohol de la cuenta en la sangre, al conducir sin llevar casco y, además, hacerlo de forma temeraria y hacer más ruido que el antiguo camión de la basura.
¡Y claro, tienen que mear o miccionar! Las noches de los viernes y sábados las chicas y los chicos miccionan en la calle Fernando de Magallanes, especialmente donde se ubican los edificios Doñana 1, Delta 1 y Alitán 1. Cada cual lo hace a su manera. Los chicos lo hacen de pie contra la pared, en grupos, a ver quién llega más lejos, y de paso tiran un contenedor de basura o lo queman o se fuman un porrito o rompen el espejo retrovisor de un coche, a cuyo lado también suelen mear. Las chicas se agachan entre los coches o debajo de la farola; les da igual que las vean porque están alegres y han perdido el respeto humano. Miccionan y usan la toallita o kleenex que posteriormente dejan en la acera. Las chicas, en verdad, son más higiénicas pero, a la vez, ensucian más las calles y aceras.
Y luego, para justificarse, el Ayuntamiento manda por la mañana una cuadrilla de limpiadores al meódromo eventual, autorizado en superficie, para hacer desaparecer todo rastro de culpabilidad.
Señor alcalde, no prohíba la movida, que es un fenómeno positivo, encáucela. Ponga urinarios públicos, multe a los que no vayan a ellos o mejor aún, que asistan a clase de ética y valores humanos de forma obligatoria. Que por quien corresponda se establezcan controles de alcoholemia, se multe a los motoristas sin casco, el exceso de velocidad, a los que no tienen carnet, a los que llevan el tubo de escape en pésimas condiciones. ¿Qué hacer con la contaminación acústica? Seguro que los expertos calificarían la zona de la movida como "zona saturada de ruidos". ¿Cuántas denuncias ha realizado la Policía Local por el alto volumen de los reproductores musicales en los vehículos? ¿Cuántos establecimientos se han cerrado por la venta de bebidas alcohólicas fuera del horario permitido? ¿Cuántas denuncias se han realizado por posesión y/o consumo de droga?
El TSJA condenó al Ayuntamiento de Sevilla por no actuar contra los efectos de la movida, en sentencia de 2002.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004