La tensión que se ha vivido durante la última semana en el pacto de gobierno que mantienen en el Ayuntamiento de Jerez PP y PSA se ha serenado a la espera de un contacto oficial entre las partes, que podría producirse el próximo lunes. Ahora parece alejarse la posibilidad de que la alcaldesa de la ciudad, la popular María José García Pelayo, opte, como era su intención en un principio, por romper el acuerdo con la formación de Pedro Pacheco o destituir a este último como primer teniente de alcalde y delegado municipal de Urbanismo precipitando así una más que probable fractura del Gobierno local.
La máxima del silencio se impuso ayer en el seno del PP de Jerez y, aunque Pedro Pacheco tampoco quiso hablar pese a convocar a los medios de comunicación a un par de actos oficiales, sí lo hizo la portavoz del PSA en el Ayuntamiento, Marina de Troya. Según la concejal, su partido se encuentra en un momento de "reflexión productiva" a la espera de que el PP le comunique "qué es lo que pasa realmente". De Troya hizo referencia a la reunión prevista para el lunes entre los socios, aunque indicó que antes habrá contactos informales. "La vida de la ciudad y la gestión municipal siguen", concluyó la edil del PSA.
El PSOE, primer grupo de la oposición en Jerez, denunció, sin embargo, que los socios han abandonado la ciudad a su suerte e instó a ambas fuerzas políticas a que "se pongan a trabajar de una vez por todas". La portavoz del grupo municipal socialista, Pilar Sánchez, señaló ayer que la ciudad se encuentra en una "preocupante" situación de desgobierno mientras PP y PSA se pelean. "El plan de saneamiento está aparcado, no hay información del Centro Agroindustrial, hay áreas de gestión totalmente paralizadas y no se hace nada en materia de empleo", alertó. Para Sánchez, quien no cree que el pacto termine rompiéndose, los socios están incurriendo en una absoluta falta de responsabilidad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004