El consejero andaluz de Agricultura y Pesca, Isaías Pérez Saldaña, los representantes de ASAJA, COAG, UPA y FAECA, así como expertos veterinarios hicieron ayer un llamamiento para que se consiga reducir la alarma creada por el brote de la enfermedad de la lengua azul que, según aseguran, es el mayor perjuicio que tiene ahora mismo el sector.
Todas las partes que ayer se reunieron en la localidad onubense de Almonte (Huelva), municipio donde se detectó un brote de esta enfermedad la pasada semana, coincidieron también en criticar duramente la posición que ha tomado el Partido Popular en este asunto. Saldaña afirmó ante los periodistas que "la enfermedad está controlada, aunque tal vez las malas lenguas no las tengamos controladas", incidiendo en que en estos momentos sólo se está asistiendo al proceso de desarrollo clínico de baja incidencia que afecta exclusivamente al ganado ovino.
El consejero explicó que la tasa de incidencia en el municipio de Almonte es la más baja de los tres focos existentes en Andalucía, ya que no llega ni siquiera al 1% de mortalidad ni al 1,5% de morbilidad, en una enfermedad del ganado que normalmente tiene parámetros entre el 10 y el 15% de mortalidad. Pérez Saldaña precisó también que es una enfermedad que tiene sólo repercusiones económicas y que "no hay ninguna razón para que esté ocupando las páginas de los medios de comunicación, ni siquiera ya las páginas de la ganadería".
El responsable andaluz de Agricultura señaló que en estos momentos no se dan las condiciones climatológicas para que se propague la enfermedad y que sólo afecta al ganado ovino en una pequeña parte, por lo que no hay ningún riesgo de que se traspase a los rumiantes salvajes que existen en el Parque Nacional de Doñana como había advertido algún grupo ecologista.
El consejero recordó las medidas adoptadas con la previsión de vacunar a 600.000 reses de la cabaña ovina andaluza hasta 100 kilómetros de distancia de los focos o la actuación del Ministerio de Agricultura para que a través de la Unión Europea se inste a Marruecos a que controle la enfermedad "que puede tener un foco ya endémico". Pérez Saldaña defendió la "transparencia de la información" que ha dado desde el primer momento su Consejería y aseguró que "lo peor" para el sector es dar la imagen que se está dando que ha provocado ya que Rusia rechace la carne de Andalucía y Extremadura.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004