Cuatro cazadores furtivos, entre ellos un comandante de la Guardia Civil, fueron detenidos el pasado domingo en el Parque Nacional de Ordesa (Huesca), tras ser denunciados por el Seprona. Los arrestados habían abatido dos ejemplares de sarrio, una especie de rebeco que ocupa zonas por encima de los 1.000 metros en los valles del Pirineo.
El guardia civil denunciado está destinado en Ciudad Real. La comandancia de Huesca ha puesto los hechos en conocimiento de la Dirección General del instituto armado. Los cuatro cazadores, de los cuales uno está domiciliado en Zaragoza y el resto en Ciudad Real, fueron denunciados por supuestas infracciones de caza en la zona de reserva de Viñamala y el coto de Fanlo, en Broto, dentro del parque nacional.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004