Los secuestradores de tres empleados de la ONU han indicado que los Gobiernos afgano y estadounidense van a liberar a 26 talibanes, tal como los secuestradores exigen, a cambio de los tres técnicos de la ONU que los terroristas tienen en su poder desde hace dos semanas. Los secuestradores amenazan con matar a la norirlandesa Anetta Flanigan, a la albanokosovar Shqipe Hebibi y al filipino Angelito Nayan.
Los tres técnicos de la ONU habían acudido a supervisar las elecciones que se celebraron el pasado octubre en Afganistán y que ganó Hamid Karzai, el hombre a quien apoyaba la Administración estadounidense. "El Gobierno ha prometido liberar a nuestro compañeros", declaró a la agencia Reuters Mullah Sabir Momin, uno de los muchos hombres que afirman hablar en nombre de Jaish-e Muslimen (Ejército de Musulmanes), el grupo que reivindica el secuestro.
Ningún miembro del Gobierno afgano ha dado detalle alguno sobre las negociaciones. Pero Behjet Pacolli, un empresario kosovar, pariente de uno de los rehenes, declaró desde Kabul que él confía en que serán liberados el próximo jueves. Pacolli dijo que disponía de información que le había llegado de "muy buena fuente". "Estoy seguro de que serán liberados. Es sólo una cuestión de procedimiento", declaró.
Sin embargo, el subsecretario de Estado de EE UU, Richard Armitage, se opuso ayer, en Kabul, a cualquier negociación con los captores de los tres empleados de la ONU. Armitage dijo que si se accediera a las exigencias de los terroristas, se podrían dar nuevos casos, informa Efe. Armitage, que llegó a Kabul ayer para entrevistarse con el recién elegido presidente de Afganistán, Hamid Karzai, aseguró que rezaba "por la seguridad de los rehenes", pero que la opinión de EE UU es que "negociar con secuestradores" sólo anima a más secuestros.
Dos días antes, el comandante Scott Nelson, portavoz de los militares de Estados Unidos destacados en Afganistán, se mostró "optimista" respecto a la liberación. "Tenemos la esperanza de que este asunto acabe satisfactoriamente, y de que sea pronto", señaló.
Las declaraciones del portavoz del Ejército estadounidense en Afganistán coincidieron con las del portavoz del Ministerio del Interior afgano, Lutfullah Mashal, quien dijo: "Se está haciendo un gran progreso en la investigación, y estamos convencidos de que esta crisis se resolverá de forma pacífica".
El propio presidente Hamid Karzai, en una entrevista difundida el martes por la cadena estadounidense CNN, condenó de nuevo el secuestro y aseguró: "Estamos trabajando mucho para conseguir la liberación, sanos y salvos, de los trabajadores de Naciones Unidas, que han ayudado enormemente a Afganistán".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004