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España evacua a casi cien personas de Costa de Marfil

El Gobierno marfileño cifra en 64 los manifestantes muertos durante las protestas antifrancesas

Un total de 43 españoles llegaron ayer en un avión militar a Madrid tras ser evacuados de Costa de Marfil. "Es cierto que ha habido muchos ataques y mucha violencia", aseguraba Pilar Villar, una gaditana de 37 años tras bajar del aparato en la base aérea de Torrejón de Ardoz. Como ellos, otros 800 europeos, la mayoría franceses, y decenas de extranjeros de otras nacionalidades abandonaron ayer el país africano en el que los occidentales se han convertido en blanco de la furia antifrancesa de los manifestantes marfileños tras el estallido del conflicto el sábado pasado.

A bordo del Boeing 727 de la Fuerza Aérea Española, que tenía previsto llegar anoche a Madrid, viajaban en total 91 extranjeros: 43 españoles, además de franceses, portugueses, latinoamericanos y marfileños, entre otros. Un total de 74 españoles habían pedido ser evacuados, según fuentes diplomáticas. Una veintena siguen en el norte del país en espera de poder alcanzar Abiyán para una segunda evacuación, prevista para hoy.En Costa de Marfil residen 210 españoles, la mayoría religiosos, muchos de ellos en zonas remotas del norte controlado por los rebeldes y sin acceso sencillo desde el estallido del conflicto.

"Menos mal que vamos a salir de aquí, porque la tensión iba en aumento en el campamento por la escasez de comida y de agua", explica Vilches, quien describe un aeropuerto donde se agolpaban los extranjeros con sus pertenencias. "Muchos franceses han pasado la noche aquí. A los niños los han protegido con mosquiteras". "Todos nos queremos ir, pero por suerte no ha habido incidentes. El aeropuerto de Mallorca en agosto es peor que esto", aseguró este balear, de 27 años.

Un avión francés con más de 200 pasajeros a bordo también partió ayer de Abiyán y otros dos tenían previsto hacerlo. "Me he quedado sin trabajo y sin casa. Se han llevado el baño, los muebles, los cables eléctricos, todo", se lamentaba Bruno Regis, maestro de una escuela francesa de Abiyán, antes de subir al avión. Regis forma parte del grupo de 1.000 extranjeros refugiados en el cuartel general francés, que están siendo evacuados, junto a otros 1.600 que hasta ayer se encontraban en dependencias de la ONU. El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, anunció ayer la repatriación voluntaria de 1.300 franceses.

En Abiyán, fuentes gubernamentales aseguraron que 64 marfileños han muerto y más de un millar han resultado heridos durante las manifestaciones antifrancesas. La situación se ha agravado tras la evasión de 4.000 presos de la cárcel de Abiyán entre el sábado y el lunes. Los prisioneros estaban reagrupados en el patio del presidio mientras se realizaban obras en sus celdas y aprovecharon la ocasión para huir por las alcantarillas.

Mientras tanto, proseguían ayer los esfuerzos diplomáticos para buscar una salida a la crisis, desencadenada tras la destrucción de parte de la aviación marfileña por parte de las tropas francesas. El ataque se produjo después de que aviones del Ejército marfileño bombardearan el sábado posiciones galas en Bouaké, el bastión rebelde, causando la muerte a nueve soldados y un civil estadounidense. El presidente francés, Jacques Chirac, rindió ayer un "homenaje solemne de la nación" a los soldados muertos en Costa de Marfil, donde estaban para "defender el derecho y asegurar la seguridad de un país amigo". Asimismo, Chirac exigió a las autoridades marfileñas "responsabilidad en la restauración del orden público".

Por su parte, el presidente marfileño Laurent Gbagbo, aseguró ayer en una entrevista con la publicación canadiense Géopolitique Africaine que "la retirada de las tropas francesas no está en el orden del día". Mientras, el presidente surafricano, Thabo Mbeki, enviado por la Unión Africana para mediar en el conflicto, invitó a la oposición marfileña a una reunión en Pretoria. Alassane Ouattara, principal líder opositor, también tenía previsto acudir al encuentro, previsto para hoy, anunció el viceministro surafricano de Exteriores, Aziz Pahad. Ouattara no puede presentarse a las elecciones presidenciales en 2005 porque su padre y su madre no son marfileños.

El Consejo de Seguridad de la ONU tenía previsto anoche adoptar una resolución, a propuesta de Francia, que impone sanciones contra Costa de Marfil desde el 1 de diciembre si los acuerdos de paz no se han aplicado en esa fecha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004