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Chávez niega ante Uribe que apoye a la guerrilla colombiana

"Juro por Dios y por mi madre santa, que si yo apoyara a la guerrilla, no tendría cara para venir a Cartagena", dijo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en su habitual tono vehemente, al término de su encuentro con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, en la caribeña ciudad de Cartagena el martes por la noche.

Fue un encuentro de más de cinco horas, en el que los dos mandatarios estuvieron acompañados por gran parte de su gabinete. Aunque el peso mayor de la agenda cayó sobre los temas de la integración económica, las preguntas de la prensa se enfocaron más en las tensiones generadas constantemente en la zona de frontera y también abordaron las versiones que colocan al mandatario venezolano del lado de la guerrilla colombiana.

"Nosotros no apoyamos a las Farc [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]. Es una gran mentira que siguen repitiendo algunos allá, sobre todo en el norte", dijo Chávez, y repitió, una y otra vez, que no está dispuesto a seguir cargando ese "bacalao". Chávez reiteró que quiere la paz para Colombia.

Uribe agradeció a su colega el apoyo a las medidas para devolver tranquilidad en la zona de la frontera. "Es bien importante contar con la hermandad, la solidaridad y el apoyo" de Venezuela. Las medidas fueron acordadas en una reunión paralela de los ministros de relaciones exteriores.

Defensa de las instituciones

"Quiero dejar en claro", dijo Uribe, "la dirección en la que trabaja Venezuela". Se refirió al interés en la defensa de las instituciones democráticas y al compromiso para que los dos países no se vean afectados por el terrorismo, el narcotráfico, la guerrilla y los paramilitares. "Estaremos permanentemente certificando este trabajo que beneficia a la democracia, y lo diremos a todo el mundo", dijo en mandatario colombiano.

En el documento conjunto presentado al final de la cumbre, los dos presidentes manifiestan su compromiso de poner en marcha, lo antes posible, el gasoducto que unirá a la península de la Guajira, en Colombia, con Maracaibo, en Venezuela, que superará los 200 kilómetros de longitud y tendrá un coste superior a los 100 millones de dólares, que serán financiados muy posiblemente con capital chino. Las dos empresas estatales del petróleo tienen lista la licitación para su instalación y operación.

A finales de este mes estará listo el documento con los términos legales, técnicos y comerciales de esta obra, que permitirá en un comienzo el abastecimiento de gas colombiano a la zona de Maracaibo.

En el próximo encuentro entre los dos presidentes se estudiará si es factible construir un oleoducto que le permita al vecino país exportar hidrocarburos a Asia por puertos del Pacífico colombiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004