La Oficina de Centro ha iniciado un estudio jurídico para tratar de buscar la vía legal que le permita cambiar el uso de los locales comerciales de los distritos de la almendra central cuya actividad tenga un impacto negativo desde el punto de vista medioambiental y urbanístico.
El consejero delegado de Economía y Participación Ciudadana, Miguel Ángel Villanueva, llevó ayer a la comisión de pleno de este área el plan, que permitirá limitar ciertas actividades y adoptar medidas disciplinarias para los locales que incumplen la normativa municipal.
"Hay ciertas actividades comerciales seudoindustriales en el casco histórico que afectan al medio ambiente, que queremos que sean controladas y, si hay necesidad, incluso eliminadas", explicó Javier Serrano, director general de la Oficina Centro.
Se trata de actividades que son casi industriales por su volumen y que suponen el trasiego de mercancías por calles muy estrechas, "que son más propias de un polígono industrial que del casco histórico", agregó el director general. Aunque no quiso poner ejemplos, pues aseguró que hay un comercio mayorista muy implantado en el centro de la ciudad, cuya actividad no supone ningún problema.
El estudio pretende buscar la vía legal para impedir esos usos, lo que se haría mediante el rescate de las licencias otorgadas por el Ayuntamiento a los comercios o de una declaración mediante la que la Administración evita la implantación de determinados usos en una zona.
Por otro lado, la Oficina de Centro ha iniciado la recopilación de datos sobre las infraviviendas en los barrios de Palacio, Justicia, Las Cortes, Sol, Universidad y Embajadores, con el fin de "cuantificar, cualificar y localizar a los afectados".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 2004