Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Aduana de Málaga muestra a un 'Sorolla íntimo'

Cuando hablamos de Joaquín Sorolla (1963-1923) siempre pensamos en grandes composiciones de playa. No son tan conocidas las notas de color o pequeños formatos en los que el pintor valenciano se manifestaba de forma abierta. "Pintaba en pequeños cartones de embalaje sin tratamiento alguno o en cajas de puros", explica el director del Museo Sorolla de Madrid, Florencio de Santa-Ana. Los utilizaba para explorar con tendencias como el impresionismo, el realismo, o fauvismo, casi siempre "para sí mismo".

Sorolla íntimo reúne 144 de estas obras, que normalmente intercambiaban los pintores, en la planta baja del Palacio de la Aduana de Málaga hasta el 8 de diciembre. La muestra, ordenada en paneles de forma cronológica, recorre su trayectoria artística, como su formación realista en la Escuela de San Carlos de Valencia (1978-1884), sus estancias en Italia o París, o la etapa de consolidación, entre 1890 y 1900, época en la que se sumerge en el costumbrismo con la aparición de barcas, pescadores y jornadas de playa en sus lienzos. En 1903-1904 "anuncia el fauvismo con Efecto de noche en el Cabañal", afirma De Santa Ana, que comisaria la exposición y la señala como una de sus favoritas.

La ocasión ha servido para que cuatro obras del pintor, pertenecientes a los fondos del Museo de Bellas Artes de Málaga, salgan del ático del edificio, donde están almacenadas desde 1998, y se puedan admirar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 2004