Las opiniones sobre inmigración del ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol han provocado revuelo político. La organización SOS Racismo le acusó ayer de "fomentar el racismo social" y de utilizar "argumentos xenófobos y demagógicos". Al Gobierno catalán tampoco le gustaron las palabras de Pujol. La secretaria de Inmigración de la Generalitat, Adela Ros, declaró que el discurso del ex presidente se acerca al de "la Plataforma per Catalunya del señor Anglada" y arremetió contra su discurso, "impropio de un estadista".
SOS Racismo emitió un duro comunicado a raíz de que el martes Pujol diera una conferencia en la que afirmaba que Cataluña está "en manos de una minoría" porque afronta "acomplejada" el reto de la inmigración. Esta entidad de apoyo a los inmigrantes denuncia que los argumentos del presidente de Convergència i Unió "forman parte de la nueva ideología del racismo", que no sólo está basada en la biología, sino también en el hecho cultural. La organización afirma que hay más de 300.000 personas en situación irregular en Cataluña y juzga "cínico" que Pujol denuncie la política de sin papeles. SOS Racismo cree que el ex presidente sólo intenta obtener "rédito electoral" y le reprocha que durante su mandato hubiera déficit de escuelas de adultos para el aprendizaje del catalán.
"Ganar votos"
Adela Ros compartió el análisis de SOS Racismo y cree que las palabras de Pujol responden a "una intencionalidad política" bien clara, dirigida a "ganar votos". La responsable de inmigración se preguntó respecto a Jordi Pujol: "¿Por qué no hacía estas declaraciones cuando era presidente de la Generalitat?"
El presidente de CiU leyó su polémica conferencia, titulada Gente y país, en el Institut d'Estudis Catalans, donde se declaró en contra de "la presión de lo políticamente correcto" que impide a muchas personas "expresarse libremente".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 2004