La desaceleración de la economía española es un hecho. Al igual que todas las economías avanzadas, el tercer trimestre acusa los efectos de un entorno internacional menos favorable. El encarecimiento del crudo (un 7% en lo que va de año), la inestabilidad geopolítica y la apreciación del tipo de cambio del euro limitan las posibilidades de crecimiento. En el caso español concurren además señales de agotamiento del modelo de crecimiento de los últimos años, excesivamente polarizado en el gasto de las familias y en la construcción, sin apenas inversión en equipo, ni en capital tecnológico y humano. Las perspectivas para el año próximo mantendrán esa tónica de ligera desaceleración, que ahora confirma el FMI, pero la composición del crecimiento se presenta como un rasgo más favorable que el que ha estado vigente en el pasado reciente.
La estimación que acaba de adelantar por primera vez el INE (en un esfuerzo de homologación con los sistemas estadísticos más avanzados) indica que el PIB creció en el tercer trimestre un 2,6% en tasa interanual. El aumento trimestral se sitúa en el 0,6%, una décima más que en el anterior. Son datos que coinciden con lo anticipado en el último boletín del Banco de España. En él se destacaba la permanencia del desequilibrio entre la oferta y la demanda, agudizado por la subida de la factura petrolífera, lo que determina un aumento del déficit exterior, que estaría restando 1,5 puntos al crecimiento del producto.
Pero el patrón de crecimiento parece estar incorporando en los últimos meses un rasgo favorable: el aumento de la inversión en bienes de equipo.De la consolidación de esas señales en sectores como las tecnologías de la información y en educación, va a depender el tránsito hacia un patrón más sostenible, más competitivo y menos inflacionista que el actual. El peor de los escenarios es asumir esas previsiones de menor crecimiento sin mover el piloto automático con el que fue conducida la política económica en el pasado reciente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 2004