La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer la puesta en marcha de la Estrategia 2010, una agenda de compromisos, cuya cuantía y calendario no detalló, para alcanzar los niveles científicos requeridos en la cumbre de Lisboa sobre I+D que propicien un mejor desarrollo económico europeo; entre las medidas citó el "el estímulo a la iniciativa privada y un esfuerzo presupuestario" que se acompañará de los siguientes compromisos: "autonomía de gestión administrativa" que elimine las trabas burocráticas en la investigación; "mecanismos ágiles y transparentes" para la gestión de recursos; "interrelación entre universidades y organismos públicos de investigación" que permitan una fórmula mixta que "facilite la movilidad de los investigadores y sea clave en la cooperación entre comunidades". "Apoyaremos la creación de nuevos parques tecnológicos y nuevas fórmulas de colaboración entre univesidades y empresas", añadió. Para impulsar los "semilleros de empresas", prometió "resolver los vacíos legales existentes".
La vicepresidenta se comprometió a mejorar los presupuestos científicos en el trámite parlamentario y reiteró la "prioridad" del Gobierno por la comunidad científica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 2004