¿Por qué para promocionar hábitos alimentarios adecuados que cuiden nuestro corazón, el Colegio Oficial de Médicos de Córdoba recurre a una campaña sexista? El citado anuncio que se divulga en las radios de Andalucía, perpetúa el rol de la ama de casaque le hace las tareas al hijo ("¿Qué hay para el desayuno?", "Para tí cereales con leche, toma el desayuno corazón") y a su marido ("¿Me preparas el desayuno?", "Claro corazón, toma tu café con leche"). Después protestamos porque Buttiglione, el abortado comisario europeo, afirme que las mujeres tienen que casarse, tener hijos y sean protegidas por sus maridos.
Indignan tantas cosas que ya hasta una campaña cardiosaludable incita al paro cardiaco. La desigualdad no está sólo en la discriminación laboral y salarial. Resulta aún más preocupante la que se manifiesta dentro de las casas. Anuncios como éste refleja que la publicidad es el espejo de la sociedad por su carga subliminal, que proyecta una ideología y patrones de comportamiento.
Y en el fondo no existe tanta diferencia entre las afirmaciones de Buttiglione y los roles sexistas de los anuncios. Así pues, habrá que llevar a muchos al psicólogo en vez de al médico de cabecera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de noviembre de 2004