El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, y los líderes de los cinco grupos parlamentarios de la Cámara catalana -incluido el PP- se comprometieron ayer a intentar superar las diferencias que surjan en el transcurso del debate para reformar el Estatuto "con la máxima voluntad de consenso". Tras una reunión de tres horas a orillas del Ebro, en la localidad de Miravet, Maragall redactó -en su ordenador y bajo la supervisión de los otros cinco asistentes- un comunicado de seis puntos en el que, sin ocultar posibles escollos, se apostaba por el diálogo y por celebrar otros contactos como el de ayer. El próximo será en enero.
Los reunidos -Artur Mas (CiU), Manuela de Madre (PSC-CpC), Josep Lluís Carod Rovira (ERC), Josep Piqué (PPC) y Joan Saura (ICV-EUiA), además de Maragall- también apostaron para que la reforma esté cerrada, en lo que al Parlamento de Cataluña se refiere, en junio de 2005.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de noviembre de 2004